La creciente preocupación por la salud y el bienestar general ha aumentado el interés por visitar termas, sumado a la gran oferta de tratamientos como la fangoterapia o barroterapia y otros tratamientos que combinan barro termal, agua y elementos como algas, miel o leche. Pero nada de esto sería posible sin el agua termal.Las bondades del agua termal son conocidas desde tiempos antiguos, pero fueron los antiguos romanos quienes difundieron su uso masivo como actividad relajante y curativa a través de su Imperio. En nuestro país, el uso de agua termal, principalmente por sus bondades terapéuticas, data de los pueblos originarios. Incas, quechuas y aymarás, en el norte del país y los mapuches en el sur, acudían con frecuencia a las termas para aliviar sus dolencias, combinando el uso del agua y el barro termal. |